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3 de noviembre de 2021

El 14 de noviembre, hay que tener memoria…

El 14 de noviembre, hay que tener memoria. Vacunatorio VIP, que le costó el puesto al ministro de Salud de la Nación. Aquí, en Santa Cruz, está la capital provincial de los roba vacunas, Comandante Luis Piedrabuena.
Donde el hijo pródigo del intendente, su padre, amantes, empleados y alcahuetes se vacunaron con total impunidad. Los familiares de los 22 muertos en esa ciudad, deberán recordar, que se pudieron haber salvado. O el caso, de Gobernador Gregores, donde el diputado nacional del Frente de Todos, se vacuno él y un grupo de lacayos fieles, que dejó un saldo de 7 muertos.
Editorial del periodista Oscar Muñoz. Miércoles 03 de noviembre de 2021.
03 noviembre 2021

Profetizar resultados electorales es un ejercicio frívolo, pero al mismo tiempo, ineludible.

Superficial, porque está visto que en elecciones legislativas, donde se juegan diversas combinaciones e intereses.

Resulta imposible atender todas las expectativas y necesidades políticas, más cuando al oficialismo gobernante, parece que no le va tan bien, como desearían ellos.

Pero sin duda es inevitable, porque más allá de la ansiedad de un sector informado de la sociedad, teorizar sobre las posibilidades con las que se re acomoda el poder. Es una responsabilidad política del ciudadano de a pie.

Sobre el domingo de las elecciones legislativas, cada uno de los contendientes puede hacer la profecía que más lo complazca.

Unos creerán que se repetirán los resultados del 12 de septiembre; otros, juzgarán que esos resultados podrán “darse vuelta”.

Pero lo único que finalmente cuenta, serán los factores decisivos, que implican las relaciones de fuerza que regirán en las cámaras de senadores y diputados.

Según el escritor y periodista, Jorge Fernández Díaz.

El único interrogante pertinente que recorre hoy la Argentina es qué cuernos hará el cristinismo frente a la confirmación de una eventual derrota.

La abrumadora evidencia de un formato de gobernanza que no funciona y la grave enfermedad económica a la que solo ha atinado a aplicarle ensañamiento terapéutico. 

Es factible pensar, que en el camporismo y en el Instituto Patria, los hechos objetivos no harán mella, ni producirán autocríticas de fondo ni cambios de opinión.

Puesto que el narcisismo ideológico y el blindaje religioso de su “utopía” –vamos a llamarla así– les hace prácticamente imposible cuestionar tanto el dogma como sus mandamientos.

Una de las tantas hipótesis, dice que el 15 de noviembre –la más pesimista–, conducirá a una radicalización, para la que no parece haber caudales suficientes.

Ni condiciones objetivas de imponerla por la fuerza, como cuentan otros regímenes “hermanos” de América Latina, Cuba, Venezuela o Nicaragua.

La más optimista, en cambio, consiste en que el cristinsimo calque a partir del “día después” esta táctica preelectoral del doble discurso.

Habilitando secretamente un acuerdo con el FMI y arrojándole, al mismo tiempo, piedras desde la tribuna.

Pero incluso esta variante parece insostenible, en tanto y en cuanto un camino moderado implica sacrificios sin beneficios de corto alcance.

Y al menos un giro copernicano en la política exterior: no podremos seguir apoyando dictaduras regionales que violan los derechos humanos.

Por esto sostiene Fernández Díaz.

Es por eso que el cristinismo parece aproximarse a su momento de la verdad: salvar al país del abismo seguro o salvar lo que le queda del capital simbólico.

Las alternativas no se presentan como combinables, sino como antagónicas, y para este dilema quizás ya no existan tangentes, atajos ni maquillajes.

El capital figurado, para decirlo con todas las letras, consiste en defender a capa y espada –incluso hasta el dislate o el suicidio político– el espacio mítico de “los pibes para liberación”.

Que se sienten herederos de los 70, aquella experiencia que “salió mal, pero estaba bien”.

¿Pueden ser de izquierda, quienes jamás condenan los despotismos de Nicaragua con Ortega, que reprime y mata.

-Ni a Nicolás Maduro, que echó a patadas a 4 o 5 millones de venezolanos.

-Ni a la Cuba castrista, que somete con mano de hierro a su pueblo y le impide celebrar elecciones libres.

-¿Ni a la Rusia de Putin, que asesina y tortura a disidentes?.

Lo venimos diciendo, es momento de esforzar la máquina administrativa, de recursos económicos y humanos, para apresurar la vacunación.

Hay cientos de miles de vacunas, tal vez, como nunca antes en la provincia.

Hay que lograr generalizar el esquema completo, y a los viejos que recibieron dos dosis de Sinopharm, darle el refuerzo, la pandemia sigue.

Solo queda decirle que vean la página www.santacruz.gob.ar/vacunarparaprevenir

 

Hasta este momento llegaron -587.166 vacunas.

Y aplico de la 1er dosis 252785  y de 2da dosis 186210.

Desde el año pasado se vacunaron a 439.235 personas. 

Hay guardadas, en Santa Cruz, conforme al monitor de vacunación, del ministerio de salud de la nación, 144.808 vacunas.

Y se aplicaron desde la última actualización aproximadamente 3128 vacunas.

La provincia de Santa Cruz registra 988 muertes atribuidas a COVID19, desde que comenzó la pandemia.

Y el Ministerio de Salud de la nación consigna, que son ya 116.029 los muertos en todo el país. (hoy 20).

Ahora, bien, ¿ya pasó todo?.

Según Guillermo Oliveto, que es Licenciado en Administración de Empresas y presidente de la Consultora W, especializados en consumo masivo.

Habla ya del levantamiento de las restricciones, que la gente volvió a consumir y a asistir a eventos en forma masiva.

Por ejemplo, el 16 de noviembre Argentina-Brasil se jugará en San Juan a estadio lleno.

Se anunció el festival Lollapalooza para marzo de 2022, donde se supone, irán más de 300.000 personas.

En los shows musicales, las entradas se agotan a poco de ponerse a la venta, hasta una humorada, cuesta conseguir lugar en los registros civiles para casarse.

Es indiscutible, que no somos los mismos. Transitamos una tragedia, para algunos observadores de la realidad mundial, comparable con una guerra global.

Fue simultánea, general y transversal. No respetó países, fronteras, idiomas, color de piel, religión, ni riquezas. Afligió a todos por igual. Nadie pudo esconderse, ni ponerse a salvo.

Cualquiera descubrió, sin importar la condición social, que somos más endebles, de lo que se suponía en esta cultura tecnológica y científica.

Sin dudar, tendremos para el resto de nuestras efímeras vidas, grabado en el corazón, en el cuerpo, el símbolo de la pandemia.

Argentina, con sus más de 116 mil muertos –solo con covid19, absolutamente evitables, por el pésimo manejo de la pandemia-.

Estamos como sociedad, a pesar de esta aparente calma, procesando las derivaciones, y ya pensando en el control de daños de cada uno.

Hará falta tiempo. Los que murieron de o por la pandemia, ya no están y el dolor sigue en muchos de nosotros, o quizás, en las consecuencias físicas, de los que sufrieron el contagio.

Somos, tan frágiles, increíblemente vulnerables.

Que nuestras terribles debilidades, en los sistemas de salud, de la Argentina, de Santa Cruz, de Río Gallegos, que no habría –ni por un segundo- olvidarse.

Hubo gente que debió esperar una cama en la UTI y otras tantas murieron esperando acceder a una.

Todo quedó expuesto de un modo pecaminoso. 

El 14 de noviembre, hay que tener memoria, no solo por la pandemia, sino el horror, de vivir dependiendo de la discrecionalidad.

De los que por ser políticos del gobierno nacional, o provincial, se robaban las vacunas, adelantándose sin ningún pudor, solo por el poder que detentan.

Los ejemplos sobran, para dejar de lado el vacunatorio VIP que le costó el puesto al ministro de Salud de la Nación, aquel que dijo que el virus estaba tan lejos como China, su productor.

Aquí, en Santa Cruz, está la capital provincial de los roba vacunas, Comandante Luis Piedrabuena.

Donde el hijo pródigo del intendente, su padre, amantes, empleados y alcahuetes se vacunaron con total impunidad.

Los familiares de los 22 muertos en esa ciudad, deberán recordar, que se pudieron haber salvado, si no se robaban las vacunas.

O el caso, de Gobernador Gregores, donde la lacra social del diputado nacional del Frente de Todos, se vacuno él y un grupo de lacayos fieles, que dejó un saldo de 7 muertos.

Que quizás, se podrían haber evitado, si estos jóvenes militantes K, no hubieran robado vacunas y la confianza de la ciudadanía.

Cada día falta menos, 11 días, de la votación, pero seguimos con tristes records, el dólar paralelo, único que existe casi a $200 y el riesgo país 1741, el valor más alto de la serie histórica.

Y todo lo demás, con una inflación proyectada para el mes de octubre que puede estar en 3,6%.

Presentan un escenario de terror, para el ciudadano argento medio, que debe subsistir con su jubilación, salario o ingreso social.

El desastre económico y social, sumado a la pandemia, nos presagia tiempos muy tristes y dolorosos para un país, que está gobernado por artistas del relato y la parodia populista.

Que Dios nos ayude o en quien ustedes crean, muchas gracias.

Accede a la editorial del periodista Oscar Muñoz. Miércoles 03 de noviembre de 2021.

03 noviembre 2021

 

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